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WE ALL ARE ONE"

13 jun. 2011

Los Cuatro Pasos Hacia El Amor - Osho-



El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el
amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has
equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las
dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.
Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.
El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No
puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el
pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. Estas son formas
de evitar al amor. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.
De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el
presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran... en el oscuro
intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en
el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas
demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de
tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del
pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el
amor no será posible.
Así que el primer paso es estar aquí-ahora. El futuro y el pasado traen pensamientos y el
pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida
completamente de que también tiene un corazón.
Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar
lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él. Hay millones de
personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un
mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es
necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo.
Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón,
vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.
Al contactar con él por primera vez ,ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te
pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide
del amor.
El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...
Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia,
posesividad.
Mil y un venenos asedian tu amor. El amor es algo delicado. Detente a pensar en la ira, en
el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?
En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la
mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está

equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos.
Así, todo el viaje se vuelve amargo. El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero
la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera
te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una
melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico.
Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la
locura.
Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.
¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo
transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia. Te estoy
revelando uno de los mayores secretos. Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo
siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la
reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.
Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo,
simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...
Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había
dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente
ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene
momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.
No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en
una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando
estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás
negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La
negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea
más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen.
La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!
Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese
momento. La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo. Pero la
energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La
misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.
Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio
interno.
Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax...
y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar. Y puedes ver que está cambiando y la
furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo
positivo: el ánimo creativo. Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora. Espera siempre el
momento positivo.
Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo
es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No
digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en
contra de ello, no. No estoy diciendo eso.
No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No
sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu
rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía,
tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara
enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un
homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte,
ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar.
Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos.
Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.
Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: "Conócete a ti mismo". Pero ésta es la
manera de conocerse a uno mismo. "Conocerte a ti mismo", no significa sentarse
silenciosamente y repetir: "Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto..." no tiene
sentido. Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las
posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud,
el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás
secretos, llaves.
Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo!
No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar
suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre. La felicidad viene
y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley? Todo cambia, nada
permanece. Así que, ¿por qué tener prisa? La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un
poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva
feo y homicida, pero espera y observa.
No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se
suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino...
y pronto estarás radiante. La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto
resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar
ha llegado. Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su
tiempo. Este es el secreto. Cuando digo: "Aprende a transformar tus venenos en miel" , eso
es lo que quiero decir.
Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo
positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus
experiencias positivas.
La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son
avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más
dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy
lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente.
El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará
que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.
He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:
"Dale aquello que es sagrado a los perros.
Arroja las perlas a los puercos porque lo que importa es dar".
Has oído lo contrario que dice así: "No arrojes nada a los perros y no des perlas a los
puercos, porque no entenderán".
Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás
dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas.
Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello
que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Cierto; tienes sólo aquello
que has compartido. El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es
una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás, cuanto menos
compartas, menos tendrás.
Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del
pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y
cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el
pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca... el amor que
fluye es fresco.

Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida,
compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.
Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si
no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero
comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los
santos. Lo que importa es dar.
El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu
sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o
no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió
compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse
agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo
dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a
escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te
rechazó... pudo haberlo hecho.
El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.
Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te
estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El
amor mora sólo en la nada.
Cuando estás vacío, hay amor.
Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.
El amor y el ego no pueden converger.
El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es
imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El "no ser" es la fuente de
todo, el "no ser" no ser es la fuente del infinito... "no ser" es Dios. Ser "la nada" significa
nirvana.
Sé "la nada" y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo "algo" te perderás; al ser "la
nada", llegarás a casa.
Vida, amor, risa

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